Martin Berasategui también firma esta propuesta más informal del hotel Gran Lujo, reconocido por su magnífico Lasarte (y la dirección de Paolo Casagrande). Situado en el lobby del hotel, el Menú Executive transporta al comensal a través de un aperitivo, un entrante, un principal y un postre a escoger entre diversas opciones de cada, sin descuidar los petit fours. Incluye el servicio de pan, agua y una copa de vino en su precio, 55€ por comensal. Una coyuntura ideal para deleitarse con el interiorismo y la cocina de equilibrio entre la técnica y el producto que tan célebre ha hecho al cocinero vasco.

En nuestras cocinas se preparan los platos con todo el buen hacer y conocimiento de nuestro equipo. En este establecimiento de La Marina del Port, los jueves no sirven paella pero tienen una propuesta de calidad. Y para el postre, una «Tarta de Manzana La Tradición de Indiana» tibia con helado es el broche de oro perfecto. El Uptown Cafe no es solo un restaurante; es una extensión de la comunidad, un lugar donde la comida es amor y la atmósfera, pura calidez. Por ejemplo, he notado cómo las bayas en sus parfaits o tostadas francesas varían ligeramente a lo largo del año, lo que sugiere un uso consciente de la fruta de temporada.

Carlos Enzinas abre el primer restaurante junto con su hermano José Luis y su primo Miguel el año 1998. Años más tarde —y a causa del éxito del local, que se les queda pequeño—, deciden el año 2015 abrir restaurante elegante Santiago el actual Rebost d’Hostafrancs. Por lo tanto, estamos delante de un restaurante relativamente nuevo, pero con un bagaje de casi treinta años ofreciendo lo mejor de la cocina tradicional catalana.

Aquí están las casas del mejor menú del día de Barcelona

Acomódate en uno de los mejores restaurantes de Santiago de Chile, en una cabina de vinilo y pide una de las especialidades de la casa, como las charchas de cerdo o el guiso de vieiras y garbanzos. Peumayén sirve la comida ancestral de los pueblos indígenas mapuches y aymaras de Chile, y muestra los ingredientes y las técnicas culinarias que incluso la mayoría de los chilenos ya no conocen. Aunque se pueden encontrar puestos de comida callejera que sirven empanadas doradas por toda la ciudad, algunos de ellos pueden ser un éxito o un fracaso, ya que tienen poco relleno o demasiada masa. Dentro de los mejores restaurantes de Santiago de Chile existe la bistronomia, la modernización y re-imaginación del adorado asado chileno, o su sangucherías. Hay un mayor acceso y apreciación de los ingredientes indígenas utilizados tradicionalmente por el pueblo mapuche, y una nueva integración de las técnicas modernas con los clásicos chilenos.

Viernes

Se esfuerzan por incorporar ingredientes frescos de la región siempre que sea posible, lo que se traduce en una carta que, si bien mantiene sus clásicos, también sabe adaptarse a la estacionalidad y a las sugerencias de sus comensales más asiduos. Es una danza entre lo conocido y lo por descubrir, donde cada visita puede deparar una grata sorpresa. Para muchos, el menú mediodía de La Pubilla es uno de los mejores que hay en la ciudad.

“Cocinar es el acto de amor más bonito que existe”: la filosofía de Micha, chef del mejor restaurante del mundo

Desde un refrescante gazpacho, una cálida sopita hasta papas rellenas con ratatouille, hay algo para cada apetito. Es decir, el de $ 3.500, incluye sopa, pan, pebre y un plato de fondo que pueden ser porotos con rienda por ejemplo. Y puede tocarte un gazpacho frío, más un falafel de lentejas con arroz integral curry y una ensalada de choclo y zanahoria al aceto por ejemplo; o una crema francesa de cebollas, más papas rellenas con queso y ratatouille, acompañada de una ensalada arcoiris. Además de los porotos con rienda ($ 4.500), que vienen con ensalada, pan y pebre; o el pollo al jugo ($ 4.500), con arroz, ensalada o sopa, por ejemplo. Por ejemplo su colación cuesta $ 4.500 e incluye pan calientito, pebre, ensalada y plato fondo, que cambia según el día, pero puede ser un rico guiso de zapallo italiano, pantrucas o garbanzos con mote.

Se nota en el crujido de las verduras en sus ensaladas, en el vibrante color de los frutos rojos que adornan sus tortitas, y en el sabor profundo de los huevos que utilizan para sus omelettes. Esta atención a la procedencia y la frescura no es un simple detalle, sino la base sobre la que se construyen todos sus sabores. Cuando la chef Carolina Bazán regresó a Santiago después de trabajar en el aclamado bistró parisino Frenchie de Gregory Marchand, trajo consigo la inspiración que creó uno de los mejores menús de influencia francesa de Santiago. Diríjete allí para disfrutar de un sencillo almuerzo de comida clásica chilena o de uno de los mejores tés de la ciudad, y no dejes de ver las fotos de los famosos habituales colgadas en las paredes.

  • Yo pedí la Crema de marisco y de rape asados y fue una auténtica maravilla.
  • Y por último, aunque se exceda levemente del tope de 50€, no se puede cerrar esta recolección de joyas de menús de mediodía sin mentar el de Oria, en el Monument Hotel.
  • Restaurante brasería que ofrece cocina tradicional catalana con ingredientes frescos y de primera calidad.
  • Esto incluye creaciones de la casa como el «Café con Leche Caramelizado» que mencioné, o su «Mocha Especiado de Invierno» durante los meses más fríos.

Los menús de mediodía, el pulso gastronómico de Barcelona por menos de 50 euros

Si viajas a Chile debes probar sus empanadas, ya sean al horno o fritas pero ¡son una delicia! La especialidad del país es la empanada de pino (carne, cebolla, huevo duro, aceitunas y ají). Situado en Ñuñoa, La Fraternal se presenta como una joya de la comida saludable y orgánica. Sus platos, anunciados en Instagram, cambian según el día y siempre son deliciosos y confortables.

Menú semanal de Cocina Abierta del 10 al 16 de noviembre

Además de baos, esos panecillos esponjosos hechos al vapor y que son muy populares en la calles de Taiwán. En el Persa Bio Bío encuentras a Bentoya, el local japonés que se acaba de cambiar a una nueva ubicación, siempre dentro del persa. La otra alternativa son los extras ($ 7.900), entre los que hay pastel de choclo, costillar o carne a la cacerola a lo pobre.

Al estar perfectamente implementado en el día a día de los barceloneses, acercarse a un restaurante gastronómico para el almuerzo es siempre una buena oportunidad para disfrutar de formatos más cortos y económicos de las mejores cocinas de la ciudad. El regreso de Sergi de Meià a Barcelona no solo se celebra por volver a paladear sus platos más icónicos sino, sobre todo, por disfrutar de nuevo de sus menús de mediodía. Dos exponentes sinceros de la honesta cocina de territorio que ha definido la carrera del cocinero más célebre de Vilanova de Meià. Abrió en 2018 en el barrio de Legazpi, su propietario y también chef es Alex Atienza que hace una cocina regional de temporada.

Ojo, que abre sábados y domingos, pero con una alternativa de platos más familiares, como chorrillana por ejemplo. Además de la carbonada ($ 3.300) o la mechada ($ 5.000), con arroz y papas cocidas. Una picada memorable que apenas ingresas te de la bienvenida con un bar que es la entrada a amplios comedores con mesas cubiertas por manteles de hule floreados. Si andas por el barrio Franklin y el Persa Biobío, aprovecha de almorzar en una de las joyitas del sector, El Parrón. La cazuela es otro imperdible de este lugar, de carne blandísima, con arroz en su punto, papa, zapallo y perejil.